Recursos · IA y deontología
Circular 3/2026 del CGAE: qué te obliga sobre la IA en tus escritos
El abogado es el único responsable de lo que firma, aunque lo redacte una IA. Qué exige la circular, qué no prohíbe y cómo cumplir.
Por Carlos Vales, fundador de Custodia · Publicado el 22 de julio de 2026 · Revisado el 4 de septiembre de 2026
El 10 de abril de 2026, el Pleno del Consejo General de la Abogacía Española aprobó la Circular 3/2026, un documento interpretativo sobre cómo se aplican las normas deontológicas cuando un abogado usa inteligencia artificial generativa en su trabajo. No es una moda pasajera ni una recomendación blanda: fija con quién queda la responsabilidad cuando una IA se equivoca.
La respuesta corta: la circular no prohíbe usar IA. Lo que hace es dejar claro que tú, el abogado que firma, eres el único responsable del contenido del escrito, lo haya redactado una IA o no. Y que si no verificas lo que la herramienta produce, esa falta de diligencia puede constituir una infracción deontológica grave.
1.Lo que dice la circular, sin rodeos
El punto central es la responsabilidad. La circular establece que el profesional de la abogacía es el único responsable del contenido de los escritos que firma. Y añade lo que más incomoda: el fallo técnico de la herramienta de IA no exime de responsabilidad. Es decir, no vale escudarse en que «lo dijo la IA»: quien responde ante el colegio y ante el cliente es el abogado.
De ahí se deriva un deber práctico: conocer la herramienta que usas y sus límites, hacer una lectura crítica completa de lo que genera, y contrastarlo con fuentes fiables antes de presentarlo. La circular desaconseja además usar IA en materias donde el profesional no tenga conocimiento suficiente para detectar un error, y recomienda documentar internamente el uso de estas herramientas.
2.El problema de las «alucinaciones»
La circular pone nombre al riesgo técnico que muchos abogados ya han sufrido: las alucinaciones. Son contenidos incorrectos con apariencia de calidad —el caso más peligroso son las citas «imaginativas» de jurisprudencia inexistente: sentencias que suenan perfectas, con su sala, su fecha y su número, y que simplemente no existen.
El peligro es justo esa apariencia de solvencia. Una IA de consumo responde con la misma seguridad tanto si el dato es correcto como si se lo acaba de inventar, y casi nunca te dice de dónde lo ha sacado. Verificar cada afirmación a mano, una por una, acaba costando más tiempo que redactar el escrito desde cero.
3.Cuándo se convierte en infracción grave
La circular es clara en un punto que conviene entender bien: lo sancionable no es equivocarse, sino la falta de diligencia en el uso de una tecnología que comporta riesgos conocidos. Presentar un escrito con datos o citas inventadas por no haberlos verificado se enmarca como infracción deontológica grave, por ofensa a la dignidad de la profesión y a las reglas que la gobiernan.
Y hay un matiz temporal importante: la infracción se consuma al presentar el escrito. Por eso, detectar el error antes de que salga del despacho es exactamente lo que la evita.
4.Lo que la circular NO dice
Conviene despejar el bulo: la Circular 3/2026 no prohíbe ChatGPT ni la IA generativa en la abogacía. Al contrario, asume que estas herramientas se van a usar y regula cómo hacerlo con responsabilidad. El mensaje no es «no uses IA», sino «úsala sabiendo que respondes tú, así que ponte en condiciones de verificar lo que produce».
5.Cómo cumplir en la práctica
De la circular se deducen cuatro obligaciones muy concretas para el día a día:
- Conocer la herramienta y sus límites. Saber qué puede inventarse y dónde falla.
- Lectura crítica de todo lo generado. Contrastar coherencia y adecuación jurídica antes de firmar.
- Verificar contra fuentes fiables. Cada dato y cada cita, comprobados contra la fuente real.
- Documentar el uso. Poder justificar qué controles se hicieron.
El cuello de botella es la verificación: si la herramienta no te dice de dónde sale cada afirmación, cumplir la circular es lento y frágil. La solución no es dejar de usar IA, sino usar una que esté pensada para verificar.
6.Qué es Custodia
Custodia es un asistente de IA que se ejecuta en local, sobre la documentación de tu propio despacho. Cuando le preguntas algo, responde citando el documento y el pasaje exacto del que saca cada dato, para que lo compruebes antes de presentar nada. Y si algo no consta en tu documentación, lo dice en lugar de inventárselo. Ningún expediente sale de tu servidor.
Es, en la práctica, la circular hecha software: la cita a la fuente te deja verificar cada afirmación, y el «no consta» elimina de raíz la alucinación que la Circular 3/2026 convierte en tu responsabilidad.
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Este artículo resume información pública sobre la Circular 3/2026 del CGAE y no constituye asesoramiento jurídico ni una interpretación oficial. Para el detalle, consulta el texto de la circular y a tu colegio profesional.
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